Es verdad que el tiempo no espera a nadie.
Y aunque siempre sea difícil y en ocasiones duela, siempre volvemos a mirar al pasado. Tal vez sin motivo alguno, pero siempre solemos hacer eso.
Creo que todo ser humano pasa por un momento en la vida. El momento en el que "No sabes".
"No sabes que quieres ser de grande", "No sabes para qué estás en la vida", "No sabes si lo que estás haciendo es lo correcto". Es agobiante estar en esa situación, porque ciertamente no te sientes mal, pero tampoco te sientes bien. Se podría decir que es un punto neutro. Un punto neutro que no es placentero
Creo que en este momento estoy en esa situación, realmente no encuentro las palabras para explicar en su totalidad la manera en la que me siento. Y es imposible no añorar los tiempos pasados en los que gracias a los recuerdos veo una realidad que ahora es muy lejana. Veo aquel "yo" de esos años. Incluso al leer publicaciones pasadas de este blog lo puedo ver.
Era diferente, era deslumbrante, era feliz, todo era mejor. No sé si fue porque era un adolescente, un niño que ansiaba conocer el mundo ó alguien que creía que todo era posible. Quizá sólo era una persona que no conocía la realidad.
Lo vuelvo a decir, "el tiempo no espera a nadie" y esos momentos del pasado no pueden ser eternos. Odio esta parte de mí, esta parte que ha pesar de todo siempre extraña con profundo sentimiento el pasado.
Vaya que las cosas han cambiado mucho, tengo 21 años y aunque el panorama parece muy complicado, sabes algo... Aún sé que hay esperanza para ser feliz, quizá no lo demuestro, pero muy en el fondo lo sé.
Seas quien seas que estás leyendo esto, por favor, da la vida por ser feliz. Que tu meta en la vida sea esto, conseguir la felicidad.
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