No me mires de esa forma, porque no tengo nada para defenderme.
No me mires de ese modo, porque me vuelves vulnerable.
No me mires de ese modo, porque me vuelves vulnerable.
Nunca he sabido como actuar ante tu presencia, siempre he sido débil ante tu ser.
No me mires, porque me robas el alma.
No lo hagas porque pierdo el aliento.
No lo hagas porque pierdo el aliento.
Permite conservar la esencia y el perfume que desprende tu vida.
Y déjame ser por siempre tu compañero.
Y déjame ser por siempre tu compañero.