Me sigo preguntando aún hoy día ¿Cómo es que te extraño tanto?...
Ciertamente nuestros caminos han sido completamente diferentes desde el día del adiós, pocas han sido las veces en la que la vida me ha cumplido el capricho de verte, capricho que en el interior de mi ser desearía que fuese una costumbre.
Han pasado mil días que no estás a mi lado y mi corazón aun siente la nostalgia y el calor de tus abrazos.
Quiero creer que eres feliz, que ya no me extrañas, que disfrutas cada instante de tu vida. Que lo nuestro quedó en el pasado y que fácilmente lo has superado.
Pero no, la verdad es la que no... Realmente quisiera oírte nuevamente, decir mi nombre, preguntándome "¿Cómo has estado?", quiero que me cuentes de tu vida y que me digas que en un momento de ella me has recordado, que jamás me has olvidado y aún me quieres, que me abraces y que ese instante dure en nuestras vidas eternamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario