Amigo mío, el día por fin ha llegado. Es una enorme bendición permitirme compartir este día junto a ustedes.
Hoy eres todo un hombre, y te has unido en un lazo de amor con la mujer de tu vida.
Siempre he admirado esa voluntad que tienes de hacer las cosas, y por lo maravillosa persona que eres, sé que no me equivoco al decir que todos compartimos esta gran felicidad que sientes.
Estoy muy orgulloso de saber que has encontrado a una extraordinaria persona, que a partir de hoy se ha convertido en tu esposa.
Daniela, tienes al mejor de mis amigos, y confío completamente que eres la mujer de su vida. Y lo sé por la manera en la cual sonríe cuando habla de ti, por la manera en la que habla cuando se refiere a ti y a él, y por que lo conozco muy bien y estoy plenamente seguro que te ama con todo su ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario